Si estás buscando un lugar diferente para comer en Arrigorriaga, el Museo El Barco es una parada obligatoria. Este restaurante, que también funciona como un museo marítimo, tiene una decoración espectacular que te hará sentir como si estuvieras dentro de un auténtico barco. Está situado en el Polígono Industrial Martiartu II, justo al lado del Hotel Ibis, así que es súper fácil de encontrar y aparcar. Además, el horario es bastante flexible, abriendo de 9:30 a 19:00 horas de lunes a viernes.
La experiencia no se queda solo en la increíble decoración; el personal es muy atento y siempre está dispuesto a ayudarte, lo que hace que la visita sea aún más agradable. ¿Y la comida? ¡Deliciosa! Su especialidad son las carnes a la brasa y los pescados frescos. Perfecto tanto para una comida casual como para esas cenas un poco más elegantes. Y si por alguna razón quieres celebrar algo especial, también ofrecen servicios para eventos. Así que ya sabes, ¡no te lo puedes perder!
Horarios Museo El Barco
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–18:00 |
| martes | 9:00–18:00 |
| miércoles | 9:00–18:00 |
| jueves | 9:00–18:00 |
| viernes | 9:00–18:00 |
| sábado | 9:00–18:00 |
| domingo | 9:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Museo El Barco
Dónde se encuentra el Museo El Barco
¡Hola a todos! Quería contarles sobre una experiencia genial que tuve en Museo El Barco, un lugar que combina un ambiente espectacular con una comida riquísima. Cuando fuimos al restaurante, el ambiente era tranquilo y acogedor, perfecto para charlar y disfrutar sin prisa. La atención de los camareros fue excepcional, detallista y muy amable, ¡lo que siempre se agradece! Pagamos unos 85 euros por tres personas, así que, en cuanto a precio, salió bastante a cuenta. Pedimos dos menús del día (el más barato), una ración de patatas, y unas deliciosas croquetas para la niña. Definitivamente un 5 estrellas en servicio y ambiente.
La comida de aquí está hecha con mucho cariño y se nota. La verdad es que hay algunos platillos que se sienten como si estuvieras comiendo en casa, pero vale la pena mencionar que las raciones pueden ser un poco escasas. A pesar de que la calidad de lo que sirvieron era increíble, nos quedamos con ganas de más, pero eso no nos impidió disfrutar cada bocado. ¿Lo mejor? Tienen plazas de aparcamiento gratuitas y hay muchas disponibles, así que no te tienes que preocupar de encontrar sitio.
Además, el museo en sí es una maravilla. Si trabajas en la mar, te prometo que vas a salir alucinado por lo que tienen montado. Comer después de pasear por el museo es una de las mejores decisiones que puedes tomar. Así que ya saben, si buscan un lugar bonito y curioso, no duden en visitar el Museo El Barco, que está en Pol. Ind. Martiartu II, 48480 Arrigorriaga, Bizkaia. ¡No se arrepentirán!
Qué tipo de experiencia ofrece el Museo El Barco
Si te decide a pasar por el Museo El Barco, lo primero que notarás es que es un lugar bastante agradable para comer. Está justo al lado de la carretera, así que no tendrás problemas en encontrarlo ni en aparcar, lo cual siempre es un plus. Si te gusta la idea de comer al aire libre, también tienen un comedor exterior que es genial, especialmente en verano. Pero si quieres evitar las multitudes, te recomendaría que vayas alrededor de las 13:00, porque después de las 14:00 ya no cabe un alfiler.
A la hora de elegir qué pedir, el menú puede ser un poquito lioso si es tu primera vez, ya que los platos incluidos están mezclados con los extras, así que ojo con eso. En cuanto a la comida, dicen que el menú de 22 € es muy variado y te deja bien satisfecho. A pesar de que hay alguna opinión negativa de un plato combinado básico con lomo adobado y patatas, la mayoría coincide en que el trato del personal es amable y atento. Agradezco que, aunque parezca un poco caótico, tienen menú infantil, aunque eso sí, cuidado con los precios del agua; no todos están de acuerdo con el cobro de 3 euros por un agua de la misma botella que sirven a los mayores.
En cuanto a la experiencia en sí, el lugar está decorado con una temática de navegación auténtica, lo que lo hace genial para los amantes del mar y la historia. En la parte de arriba puedes explorar el museo, que, aunque no es gigantesco, puede ofrecerte un par de curiosidades interesantes sobre la vida marina. Además, en el jardín puedes relajarte y disfrutar del ambiente marino. La mezcla de buena comida, trato agradable, y un pequeño toque cultural con el museo, lo convierte en un sitio que vale la pena visitar, aunque con precauciones dependiendo de cuándo decidas ir. Así que, para resumir, la experiencia en el Museo El Barco combina buena comida, un entorno acogedor, y una pizca de historia marinera que seguro te dejará con un buen sabor de boca.
Cuál es la especialidad del menú del restaurante
La verdad es que no sé ni por dónde empezar con lo que viví en Museo El Barco, porque fue un auténtico despropósito. Todo comenzó cuando llamé para hacer la reserva. El señor Juan, muy amable, me dijo que teníamos mesa a las 2:15 y que, por favor, fuéramos puntuales. Hasta ahí todo bien, ¿no? Pero cuando llegamos, había una familia esperando y ahí comenzamos a contar el tiempo. Nos hicieron esperar más de 15 minutos y cuando, al fin, nos pasaron al comedor, ya se nos había hecho un poco tarde. ¡Y eso que habíamos llegado puntuales!
Total, que nos sentamos y esperamos, y esperamos... La comida llegó más fría que el clima de un invierno en el norte. Los primeros platos tardaron tanto que estábamos pensando en pedir varios cafés solo para pasar el rato. Te dejo un dato: ¡la carta tardó una eternidad en llegar! A las 3:40 de la tarde, todavía no habíamos probado bocado fuerte. Al final, los platos vinieron, pero para entonces ya había quejas por las mesas de al lado que estaban en una situación similar. ¿Y el pan? Ni rastro hasta que ya estaba a punto de llorar de hambre. Cuando lo preguntamos, nos dijeron que ¡estaba horneándose! Me pregunto, ¿cómo es posible eso en un restaurante que tiene un menú de 47 €? Un verdadero misterio, la verdad.
Y sí, la comida estaba sabrosa, no puedo negarlo, pero el servicio? Un completo desastre que no se puede excusar. A la hora de pagar, que como todos sabéis también es parte del servicio, nos hicieron esperar 15 minutos again. Y cuando por fin llegó Juan, me atreví a ser honesta, porque ya que lo pregunté, no podía decir que todo había estado bien. El lugar es bonito y tiene potencial, pero claramente deben mejorar el trato al cliente y la organización.
Respecto a la especialidad del menú, parece que lo que ofrecen son platos bien elaborados, que podrían ser muy buenos si el servicio estuviera a la altura. Pero con toda la espera, la carne fría y lo desorganizados que fueron, no creo que ningún plato valga tanta espera y esfuerzo. Había algo exquisito en el aire, pero con lo que pasó, no creo volver a comprobarlo. ¡Una pena!
A qué hora abre y cierra el Museo El Barco durante la semana
Así que, después de un buen día en el Museo El Barco, ¿quién se resiste a una comida en su restaurante? Yo he celebrado un par de aniversarios y cumpleaños allí, y siempre ha sido un acierto total. La comida está deliciosa y el ambiente es muy agradable. Además, cuentan con zona de juegos y comedores reservados que son perfectos si vas con la familia o amigos. Y no puedo dejar de mencionar la atención; los camareros y camareras son súper amables. Es un lugar donde te sientes muy bien tratado, de verdad.
He estado en varias ocasiones y siempre me encanta. La relación calidad-precio es de lo mejor; no es un sitio caro y la comida es riquísima. Y si tienes la suerte de comer al aire libre, ya ni te cuento. Esto no es solo un restaurante, sino un local con varios ambientes en diferentes comedores, así que nunca te sientes agobiado. Todo está limpio y cuidado, lo que se agradece mucho.
La atención es inmejorable y el trato, la verdad, es de 10. He visto que también tienen un menú del día que no está nada mal, especialmente si buscas algo económico y rápido. Se sirve todo de forma ágil, así que si tienes un día ajetreado, no te dejarán esperando mucho. Y por si fuera poco, ¡tiene un estilo muy original y bien elaborado! Es un sitio donde si te vas, seguro que quieres volver.
Y para aquellos que se preguntan, el Museo El Barco abre durante la semana de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00. Así que ya sabes, puedes planear tu visita y luego quedarte a disfrutar de una buena comida. ¿Qué más se puede pedir? ¡Nos vemos allí!
Es fácil encontrar aparcamiento cerca del restaurante
Y hablando del Museo El Barco, no puedo dejar de mencionar lo increíble que es para reunir a amigos o celebrar alguna ocasión especial. Es un lugar que realmente se lleva todas las estrellas en cuanto a comida y servicio. La atención es perfecta, siempre están pendientes de ti, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. De esas veces que realmente te sientes como en casa, ya sabes, con ese trato amable que hace la diferencia.
Si decides ir, no te vas a arrepentir de probar su carta. La comida es excelente, con un sabor que se queda en el paladar, y lo mejor es que puedes disfrutar de esto mientras estás en un entorno acogedor. Las instalaciones son cómodas y tienen una terraza genial para esos días soleados. No hay nada como comer al aire libre, ¿no crees? Perfecto también si llevas a los niños, porque hay espacio para que se diviertan.
Ah, y si alguna vez te has preguntado si hay aparcamientos cerca, déjame decirte que la situación es bastante favorable. Encontrar un sitio donde dejar el coche no debería ser un problema, así que puedes despreocuparte y disfrutar de la buena compañía y de esa maravillosa comida que siempre menciono. ¡Vas a querer repetir cada vez que vayas!