¡Hey! Si estás buscando un lugar genial para comer en Balmaseda, no puedes pasar de largo Las Piscinas Balmaseda. Este acogedor restaurante está ubicado en Avenida Calzada, 1, Bajo, y es un verdadero tesoro de la cocina tradicional vasca. Aquí, te sorprenderán con su variedad de platos, desde guisos de alubias hasta carnes frescas, y no te olvides de probar las deliciosas Torrijas de Victor. Además, el servicio es de primera, gracias a la amabilidad de Elena y Carla. ¡Te sentirás como en casa!
Si eres amante de las buenas comidas y un ambiente relajado, este es tu sitio. Puedes disfrutar de un café fresco mientras conectas a su WIFI y te preparas para saborear su amplia selección de bebidas. ¿Tienes dudas o necesitas más info? Puedes contactarlos al 946801472 o escribir a contacto@restaurantelaspiscinasbalmaseda.com. Así que no lo dudes, añade Las Piscinas Balmaseda a tu lista de lugares por visitar, ¡te encantará!
Las Piscinas Balmaseda
Horarios Las Piscinas Balmaseda
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–19:00 |
| martes | 10:00–19:00 |
| miércoles | 10:00–19:00 |
| jueves | 10:00–19:00 |
| viernes | 10:00–19:00 |
| sábado | 10:00–19:00 |
| domingo | 10:00–19:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Las Piscinas Balmaseda
Dónde se encuentra el restaurante Las Piscinas Balmaseda
¡Hola, amigos! Les quiero contar sobre un sitio que he descubierto y que es simplemente increíble: el Restaurante Las Piscinas Balmaseda, que está en Avenida Calzada, 1, BAJO, 48800 Balmaseda, Bizkaia. Si buscan un lugar con buena comida, atención al cliente de 10 y un ambiente acogedor, no pueden dejar de ir a este restaurante. ¡Se las recomiendo al 100%!
La calidad de la comida es fantástica. He probado su carne y, sinceramente, la preparan justo como la pides. Además, los postres son generosos en cantidad y deliciosos. Si se van entre amigos o con la familia, no se preocupen por el servicio; aunque vengan en grupo, se nota que el personal está bien organizado y no tienen que esperar mucho. ¡Un 5 estrellas total por el servicio!
Además, si quieren pasar un día tranquilo, justo al lado hay un río precioso con un parque. Imagínense disfrutar de la buena comida y luego dar un paseo por la naturaleza. ¡Suena genial! Les cuento que tengo unas experiencias bien positivas: el menú del día es económico y abundante. En una de mis visitas, pedí una ensalada mixta y un escalope de pollo que estaban de muerte. El flan casero que ofrecen es imperdible.
Y no solo eso, el ambiente es bastante relajante, y el precio es muy razonable, alrededor de 10-20 € por persona en días normales, y esos 40-50 € en fechas especiales, como fines de semana o ferias medievales. La última vez que fui, me senté con mi perra en una hermosa carpa y no tuvimos ningún problema. El personal fue super amable, especialmente una chica llamada Alexandra, que estuvo al tanto de todo.
Así que ya saben, si se preguntan dónde se encuentra el restaurante Las Piscinas Balmaseda, está en Avenida Calzada, 1, BAJO, 48800 Balmaseda, Bizkaia. ¡Anímense y vayan! Les prometo que no se van a arrepentir.
Qué tipo de cocina ofrece Las Piscinas Balmaseda
Siguiendo con nuestra charla sobre los lugares que tienes que conocer, hablemos un poco más de Las Piscinas Balmaseda, ese restaurante vasco que está en Avenida Calzada, 1, BAJO. La verdad es que pocos sitios ofrecen una experiencia tan completa como este. Si lo que buscas es un ambiente bonito y acogedor, no te decepcionará. La decoración y el local son muy agradables, ideal tanto para una comida familiar como para salir con amigos. Pero lo que realmente destaca es la rapidez del servicio. Es increíble cómo te atienden en un abrir y cerrar de ojos, ¿verdad?
Y hablemos de la comida; ¡vaya manjares! Te recomiendo encarecidamente las alubias que tienen en el menú. Ese plato es un auténtico acierto. Además, el menú de fin de semana no se queda atrás, siempre tienen opciones que te hacen agua la boca. Ah, y si te gusta el flan, no olvides probar el flan casero, te dejará con ganas de más. La relación calidad-precio es inmejorable, así que no te preocupes porque vas a salir bien alimentado sin romper la hucha; ¡un precio ajustado de 20 a 30 € por persona y seguro te quedas encantado!
Eso sí, habrá días que puedas encontrarte con una camarera un poco más gritona, o con un bar un poco desatendido, pero no dejes que eso te desanime. La mayoría de las veces, la atención es excepcional, y el personal, especialmente esa joven camarera que tiene una simpatía única, se asegura de que te sientas como en casa. Me encanta cuando un restaurante tiene un equipo que realmente se preocupa por el cliente y hace que la experiencia sea inolvidable.
Y para que no se te olvide, hay muchas plazas de aparcamiento gratuitas disponibles, así que no te preocupes por quedarte dando vueltas. Al final del día, si quieres una mezcla de cocina vasca en un ambiente súper agradable y un servicio que te hará sentir especial, Las Piscinas Balmaseda es el lugar ideal. ¿Qué más puedes pedir? Es sin duda para volver.
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú
Y si hablamos de las Piscinas Balmaseda, tienes que saber que es un sitio que ha ganado popularidad por variedad de razones. ¡No te agobies! Su menú de fin de semana es una maravilla y, honestamente, la relación calidad-precio es bastante buena. Por unos 22,90 €, puedes elegir entre 5 primeros y otros tantos segundos. Y no te olvides del flan casero, que por lo que he escuchado, ¡es de otro mundo! Solo un detalle, el rodaballo que probé estaba un poco pequeño para compartir entre dos, pero la experiencia en general fue muy positiva. El ambiente es bastante agradable, perfecto para ir con la familia o hacer una comida entre amigos.
Pero, como en todos lados, hay opiniones encontradas. Algunos visitantes han mencionado que la atención puede ser un poco más lenta por falta de personal. Como uno de esos días de locura, estuve allí y sentí que el servicio estaba un poco desbordado. Aunque no a todos les pasó lo mismo, así que quizás solo fuera un día tonto. Te diría que si ves que el lugar está demasiado lleno, es mejor pensar en otra opción que no te haga esperar tanto. Al final, ¡hay muchos sitios en la zona para disfrutar!
Pasando al lado más positivo, las camareras son un encanto. Soraya y Karen se encargan de que te sientas a gusto y bien atendido. La comida también recibió elogios, especialmente las lasañas y los medallones de solomillo. La gente realmente parece salir encantada, y no es de extrañar, porque el ambiente es genial. Si buscas un sitio espacioso con plaza de aparcamiento, este lugar tiene varias disponibles y, lo mejor, ¡es gratuito!
Así que, para responder a la pregunta sobre los platos destacados del menú, déjame recomendarte la lasaña que viene con ensalada, los medallones de solomillo, y no te olvides de probar el flan casero por si te queda algo de espacio. ¿Te animas? ¡Seguro que lo disfrutas!
Qué son las Torrijas de Victor y por qué son tan populares
Y ya que hablamos de disfrutar de buena comida, no puedo dejar de mencionar las Piscinas Balmaseda, que se han convertido en uno de mis lugares favoritos para comer. La verdad es que el menú especial que ofrecen es de lo mejor. Hice una reservación para un sábado y a pesar de que el lugar estaba a reventar, el servicio fue de 10. Me atendieron como un rey y todo con una sonrisa. La comida de calidad es top: si te decides por su tarta de chocolate, has tomado una excelente decisión. Es realmente exquisita y perfecta para cerrar una buena comilona.
Además, lo que más me ha sorprendido es que puedes disfrutar del menú de fin de semana por un precio bastante razonable, ¿quién puede resistirse a eso? Hicimos cuentas y el precio por persona fue de unos 20 a 30 €. ¡Y salimos de allí más que satisfechos! Tiene un ambiente muy acogedor y, aunque a veces puede ponerse un poco bullicioso, la atención del personal hace que todo valga la pena. Te recomiendo que vayas con amigos o tu pareja porque la terraza es ideal para sacar el máximo provecho a esos días soleados.
Por cierto, si tienes peques contigo, la cosa se pone aún mejor porque tienen un menú para niños y también es bastante atractivo. El acceso es fácil para sillas de ruedas, así que no hay excusas para no disfrutar de un buen rato allí. Y no te preocupes por el aparcamiento, ¡hay muchas plazas disponibles y es gratuito!
Y ya que estamos en tema de postres, no puedo dejar de mencionar las Torrijas de Víctor. ¡Qué delicia! Se han hecho populares por ser un postre casero que realmente sabe a gloria. Con una textura suave y un toque dulce perfecto, son ideales para esos momentos en los que necesitas un capricho. La verdad es que una vez que las pruebas, es difícil resistirse a no repetir. Por eso, cuando vayas, asegúrate de dejar espacio para ellas, porque ¡te van a encantar!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Las Piscinas Balmaseda
Y hablando de nuestra experiencia, ¡menuda suerte que encontramos Las Piscinas Balmaseda! Justo llegamos sin reserva y un poco perdidos, ya que era festivo y todo estaba a tope. Una chica en un bar cercano nos lo recomendó y, honestamente, ¡fue un gran hallazgo! El menú era increíble para ser un día festivo y el trato fue excepcional. La chica de sala y el chico que nos cobró realmente se merecen un aplauso. Si este es vuestro negocio, ¡enhorabuena! Tienen un gran equipo, de verdad. Para que os hagáis una idea, la comida nos salió por unos 40-50 € por persona, y vaya si valió la pena. Comida, servicio y ambiente: 5 estrellas!
Por otro lado, aunque todo fue genial, hay que ser justos. El arroz negro con chipirones, por ejemplo, se quedó un poco corto en la cantidad. Solo llevaban dos trocitos de chipirón, y el arroz estaba un poco blando. Pero la ensalada de queso de cabra estaba riquísima, aunque el vinagre de Módena no es del agrado de todos. La costilla asada y el entrecot, en cambio, estaban de muerte. Y sí, aunque el postre, la tarta de zanahoria, no me convenció del todo, el helado [eso sí] lo compensó. El servicio, como ya mencioné, fue excelente, y a pesar del calor, el aire acondicionado no nos dio la vida que necesitábamos.
Hablando de la logística, hay mucha plaza de aparcamiento, lo que siempre es un plus si vas en grupo. Además, ¡es gratis! Te sientes como en casa apenas entras. El ambiente es agradable, lo que hace que sea un lugar perfecto para ir a comer con amigos o en familia. La decoración tiene ese toque acogedor que invita a relajarte y disfrutar, haciendo que la experiencia sea aún mejor. En resumen, si buscas un lugar donde disfrutar de comida casera y un trato estupendo, Las Piscinas Balmaseda es una opción totalmente recomendable al 100x100.
Así que, ¿qué tipo de ambiente puedes esperar en Las Piscinas Balmaseda? Bueno, es el tipo de lugar que te hace sentir bien desde que entras. La mezcla de buena comida, un personal atento y un local que invita a disfrutar del momento crea un ambiente cálido y familiar. Y eso sin mencionar lo bien que se organizan incluso cuando están desbordados de clientes. ¡Perfecto para cualquier ocasión!
El restaurante tiene acceso a WIFI para los clientes
Después de haber probado Las Piscinas Balmaseda, tengo que decir que ni siquiera me importó esperar un poco más de lo previsto. Aunque el sitio estaba de lo más ajetreado y ya había cierta movida, la atención de los camareros fue espectacular. Siempre estaban al tanto de todo, asegurándose de que realmente estuviéramos disfrutando de nuestra comida. Y hablemos de la comida, porque vaya nivel. Lo que nos sirvieron tenía una presentación increíble y las porciones eran más que generosas. Después de un par de platos, ya nos estábamos pensando si íbamos a poder levantarnos de la mesa.
Lo curioso es que, a diferencia de otros sitios que ofrecen servicio hasta más tarde, Las Piscinas Balmaseda se sale de la norma. Mientras que muchos bares y restaurantes cierran muy temprano, ellos estaban ahí para satisfacer a aquellos que llegaban más tarde. Eso sí, paciencia: te advierten que tardarán un poco en atenderte, pero te digo que se esfuerzan al máximo. Es cierto que, de vez en cuando, las cosas pueden no salir como uno espera, y hay algún comentario sobre la comida que puede haber no sido tan bueno en este caso. Pero, en general, el ambiente se siente bastante cómodo y acogedor, además de tener una buena musiquita de fondo que... ¿quién no disfruta de eso?
Un detalle curioso es que cuando visité la piscina-restaurante el pasado primero de mayo, lo que no podía dejar de notar era lo amigable y sonriente que era todo el personal. Aunque había platos que se podían mejorar un poco, las cantidades eran más que decentes, y realmente se agradece que la gente te atienda bien, porque eso suma un montón a la experiencia. No sé a ti, pero creo que lo mejor de ir a un sitio es sentirte a gusto, y aquí tienes la opción de disfrutar de una buena comida mientras te relajas.
Y ya que lo menciono, si eres de los que necesitan estar conectado o pasar un rato en redes, parece que el restaurante no tiene WIFI para los clientes, así que tendrás que desconectarte un poco y disfrutar del momento. ¡A veces es bueno alejarse de las pantallas y centrarse en la buena compañía y la deliciosa comida!
Hay opciones para disfrutar de bebidas en el restaurante
Y bueno, si hablamos de Las Piscinas Balmaseda, ¡no podemos pasar por alto lo mucho que nos gustó la experiencia! Nos encantó el buen ambiente que había, ideal para disfrutar en familia o con amigos. Nos atendió Julian y, la verdad, un diez en atención; siempre sonriente y pendiente de nosotros. Si eres vegetariano, no te preocupes, porque tienen varias opciones que se adaptan sin problema, así que *todo bien*.
El menú del fin de semana fue un verdadero festín. Variedad y sabor a raudales, ¿quién podría resistirse? Salimos de allí con una sonrisa de oreja a oreja y, como no, con ganas de repetir. Me encanta que hay muchos sitios para aparcar cerca, porque eso siempre suma, ¿verdad? Además, el acceso es genial si llevas a alguien en silla de ruedas, así que *punto a favor*.
Nosotros probamos esa lasaña con ensalada y esos sabores todavía me persiguen, estaban de lujo. Y claro, el ambiente era tan bueno que pasar la tarde allí se sentía natural, como si estuviéramos en casa. ¡No te olvides de las alubias de puchera! Estaban de rechupete, perfectas para compartir con los amigos y disfrutarlas a lo grande.
Y sobre la pregunta que muchos se hacen: ¿Hay opciones para disfrutar de bebidas en el restaurante? Por supuesto que sí. Además de la fantástica comida, tienen una buena selección de bebidas para complementar tu comida. Nos tomamos un par de cervezas artesanales que maridaron de maravilla con nuestros platos. Así que ya sabes, *no hay excusa para no pasarlo bien*.
Quiénes son Elena y Carla en el contexto de Las Piscinas Balmaseda
Y si hablamos de la comida, no puedo dejar de mencionar el menú diario y el especial de fin de semana que tienen. La última vez que fui, éramos 16 personas y, déjame decirte, ¡todas salimos contentas! No es fácil hacer feliz a un grupo grande, pero el restaurante supo cómo hacerlo. Además, quiero destacar la simpatía y paciencia de la camarera, un 10 para ella, que se mostró atenta y alegre durante toda la cena. ¡Ese tipo de servicio marca la diferencia!
Aunque a veces el servicio puede ser un poco lento, como lo experimentamos un día con un menú del día donde pasamos 3 horas para comer, eso no quita que las experiencias sean mayoritariamente positivas. A veces es todo cuestión de suerte, pero, en general, el ambiente es muy agradable, con ese toque vasco auténtico que tanto nos gusta. Además, por un precio de 30-40 € por persona, la relación calidad-precio está bien.
Hablando de lo práctico, hay un tema que vale la pena tocar: el aparcar. En Balmaseda, la escasez de aparcamientos es un problema, pero en la zona de Las Piscinas no hay que preocuparse tanto. Hay muchas plazas disponibles, así que no te preocupes por quedarte a pie. Y lo mejor, hay acceso para sillas de ruedas, gracias a una rampa que permite acercarse perfectamente al comedor. Eso siempre suma un punto a favor.
Ahora, en cuanto a Elena y Carla, son dos clientas frecuentes de Las Piscinas Balmaseda. Siempre se les ve disfrutando de la buena comida y el ambiente, y su amistad se ha hecho notar entre otros comensales. Son un ejemplo de cómo disfrutar de una buena cena entre amigos, ¡y seguro que pronto las vemos de vuelta para celebrar algo más!